Ayuno Intermitente: menos tenedor, más sesera
La idea es que, al espaciar las comidas, el cuerpo empieza a usar la grasa almacenada como energía. Y sí, eso significa quemar lo que sobra en la barriga o en las cartucheras.
Ayuno Intermitente: menos tenedor, más sesera ¿Estás hasta el moño de comer cada tres horas porque lo leíste en la revista de moda? Pues te voy a contar algo: no hace falta vivir atado a la nevera. El ayuno intermitente es como darle vacaciones a tu estómago y, de paso, resetear tu metabolismo. Pero sin dramas ni rollos místicos de “purificación del alma”. Aquí vamos de ciencia en cristiano y de trucos que funcionan para gente real. ¿Qué narices es el ayuno intermitente? Muy sencillo: se trata de alternar horas de comer con horas de no comer. Nada más. Ni necesitas incienso, ni cantar mantras, ni hacer el pino puente. El cuerpo está preparado para pasar ratos sin comida. Nuestros antepasados no tenían un Uber Eats en la cueva. La idea es que, al espaciar las comidas, el cuerpo empieza a usar la grasa almacenada como energía. Y sí, eso significa quemar lo que sobra en la barriga o en las cartucheras. Los formatos más comunes son: No es dejar de comer, es cambiar cuándo comes. Y ojo, que no es lo mismo que morirse de hambre. Beneficios (los de verdad, no los de vende-humos) ¿Te suena a anuncio milagroso? Pues no lo es. Está respaldado por estudios serios y, lo más importante, por miles de personas que lo hacen sin volverse locas. ¿Cómo empezar sin liarla? Aquí no queremos héroes de Marvel, queremos gente que aguante más de tres días. Así que apunta: Lo que NO es el ayuno intermitente Truco Kanalla: combínalo con low carb o keto Sí, lo voy a decir claro: el combo ganador es ayuno + dieta baja en hidratos. ¿Por qué? Porque entras en cetosis antes, es decir, tu cuerpo empieza a quemar grasa en vez de llorar por pan. Es como poner el coche en autopista en lugar de quedarte atascado en un atasco. Comer bajo en carbohidratos hace que el ayuno sea más llevadero y con menos antojos. Ejemplo fácil: huevos con aguacate para romper el ayuno >>> que un plato de pasta que te deja con modorra. Cómo romper el ayuno sin cagarla Romper el ayuno no es atracar la nevera. Aquí van ideas prácticas: Lo importante: proteína + grasa saludable + fibra. Así no disparas el azúcar y tu cuerpo sigue feliz en modo quema grasa. Errores de novato Ejemplo de rutina 16/8 (la más popular) En medio: café solo, agua, infusiones. Fácil y sin complicarse. Pregunta del millón: ¿pierdo peso seguro? Si haces ayuno intermitente, comes comida real y bajas carbohidratos, sí vas a perder peso. Pero ojo: no es magia. Si en tu ventana de comida devoras como si no hubiera un mañana, la báscula no te va a aplaudir. El truco es simple: menos ingestas, menos picos de insulina, más quema de grasa. Eso sí, con cabeza. Consejos finales estilo Kanalla Conclusión El ayuno intermitente no es magia, es estrategia. Menos comidas, mejor calidad, más control sobre tu cuerpo. No te vende batidos raros ni suplementos carísimos. Te pide algo mucho más simple: que le des un respiro a tu estómago y lo alimentes bien cuando toque. Si combinas ayuno con una dieta baja en hidratos, los resultados llegan más rápido y duran más. Y lo mejor: no vivirás encadenado al reloj ni al hambre de mentira que te mete la industria del azúcar. 👉 Esto no es consejo médico. Cada cuerpo es un mundo, así que contrasta con tu médico o nutricionista antes de hacer locuras.